martes, 11 de febrero de 2014

La aventura de buscar piso. Segunda parte

Ya no soy una homeless.
Y no sabéis las ganas que tenía de poder decir esto. Pero vayámonos al inicio de los acontecimientos, que sé de buena tinta que mis desgracias son o que más os divierte leer... (panda de malvados).
En fin. Ya os conté que la semana pasada aun no había conseguido ir a ver ningún piso tras dos intentos. Pues hasta el viernes no pude ver ninguno, y yo del hostel me fui el jueves. Cuando estás en un hostel en el que la conexión es una caca y encima está lleno de gente borracha gritando todo el día, encontrar un sitio en el que instalarse para buscar piso no es fácil.
tras una tarde de lo más parecida el infierno haciendo un rastreo desde la cocina del hostel, al día siguiente decidí proseguir la búsqueda desde el internet de la escuela. Fue en este punto en el que descubrí que lo de la velocidad de internet no era cosa del hostel sino del país (...).

Pues bien, dos tardes desesperantes y así como 50 mails después, llegó el jueves, el día que tenía que irme del hostel. Como estaba literalmente en la **** calle, intenté quedarme un par de noches más, con la buena suerte (modo ironía ON) de que llegaba el fin de semana del St Kilda festival (festival libre de alcohol...esto merece un post a parte) y la ciudad estaba sin alojamientos. YUPI. Por suerte tengo la suerte de haber conocido a lo mejorcito de la ciudad y A, la amiga de mi amiga A, me prestó un sofá en el que quedarme. En St kilda. Sí, en el meollo del asunto. así que yo el jueves, con 40ºC. a las 8 de la tarde, cogí todos mis bártulos y me hice dos viajes a St Kilda en tram para instalarme allí. La situación era la siguiente: es un apartamento de dos habitaciones para cinco personas (una triple y otra doble) en el que durante el fin de semana habíamos coincidido dos ocupas. para un solo sofá. no, no salen las cuentas. 7 personas en un apartamento de unos 60m2. Cualquier otra persona me hubiera dicho: no cabemos. y punto pelota. más majos no se puede ser. No había casi ni sitio para todo mi equipaje (recuerden, Sres: 60kg) y aun así pude dormir en el sofá grande la mayoría del tiempo. en serio, ese sofá supuso mi salvación durante dos días muy duros.
Mientras tanto, yo esperaba poder concertar miles de visitas a pisos para el fin de semana, pero solo recibí tres respuestas. tres. de como 50 mails.

Mi nivel de desesperación, como os podéis imaginar, iba muy en aumento. con tangente a infinito, podría decirse. Y al hablar con la gente todo el mundo coincidía en lo mismo: uuuuy, es que aquí es muy difícil encontrar piso decente a un precio razonable...tienes que tener paciencia. Sí, si yo paciencia tengo mucha. lo que no tengo es una maldita cama!

Sobre cómo está el patio en cuanto a la búsqueda de piso, haré un post a parte, porque desde luego lo merece. pero volvamos al tema, que me voy por los cerros de úbeda.

Me contestaron de tres sitios: uno no podría ir a verlo hasta el fin de semana, otro el viernes y otro el sábado. Fui a ver el del viernes con toda mi ilusión. no lloré porque ya estoy mayorcita para eso.

La ubicación y el precio eren perfectos: estaba en el borde del centro de la ciudad, al lado de uno de los mercados más importantes. una casita inglesa...pinta bien. Toco al timbre...funciona! (toma!! por el momento esta casa va ganando frente a las anteriores). Me abre una chica de unos 19 años. en modo gamba (las chicas de 19 años da igual de donde sean, son todas alérgicas al protector solar). me acompaña al salón atravesando una especie de comedor con un microondas y una mesa de lo más descorazonadora. tres adolescentes más en el salón. dos gambas y un chico hindú. sonríen preguntándose quien leches soy. La chica que me había acompañado se sienta. yo intento entender la situación.
GAMBA: -Ah! quieres ver la habitación?
NEREA: (no, anda, pásame una taza de esas, que fijo que tiene goon dentro).
Me acompaña a la habitación. veo el resto de la casa de camino. una cocina minúscula pegada a un patio con unas sillas con la tela roída por el sol. al lado del patio, una taza ce wc. muy lógico. una nevera en medio de un pasillo. otro baño. muy pequeño.
NEREA:-Cuanta gente vive aquí?
GAMBA: -Doce.
Doce. y dos baños. Subimos a la habitación. unos 10m2. tres camas de 80. llegué a pensar que había una cámara oculta. Imaginaros lo desesperada que estaba, que si no llega a ser por que la estancia mínima eran 8 semanas, me quedo.
señoras y señores, la cocina para 12 

En este punto de la historia estábamos a viernes y hasta el día siguiente no podía ver ninguno más. con uno de ellos ya había concretado hora, pero del otro no me contestan. asi que tenía uno y medio.

Me voy para mi ex albergue porque he quedado con el "ex-enemigo" (los del post del goon, vaya) para buscar piso con ellos, ya que habíamos pensado que ojalá encontráramos un piso en el que cupiéramos los tres. llego y les cuento lo del piso. ellos no tienen nada más. andaba por allí en esos momentos una tipa de NZ. la más lista de su país. o eso debía de creerse ella, porque cuando escuchó nuestros lamentos por lo difícil que estaba la cosa, empezó a decirnos que éramos idiotas. tal cual, y repetidas veces. y con énfasis. así: you're I DI OTS. cebándose la tía. Según ella, había coas mucho más baratas que lo que nosotros estábamos buscando, porque cuando ella buscó, veía que había apartamentos por 300AD/semana en el centro, que no entendía por qué no cogíamos un apartamento para los tres. que éramos I DI OTS (una vez más). Le dijimos que por favor, nos alumbrara con su sabiduría y nos dijera dónde había visto eso, porque distaba mucho de todo lo que habíamos visto durante una semana de horas y horas de búsqueda, y lo que todo el mundo decía que eran los precios normales (150 a 200 AD/semana por hab compartida y de 200 a 250 AD por habitación indivudual).
vamos a la biblioteca. abrimos google. Búsqueda: apartamento melbourne. Primer resultado (el patrocinado): apartamentos en melbourne por 300AD/semana. La lista de NZ: mirad! está aquí! cómo habéis podido no verlo? I DI OTS. Quise matarla. ¿Cómo le explicas a una tía que acabas de conocer y te lleva una hora llamando idiota que los primeros resultados son anuncios y que ese precio NUNCA es verdad, si no lo sabe ya a sus TREINTAYSIETE añazos? (en inglés, a ser posible, que sino no te entiende).
Entramos a la página. hay que poner el mail para que te envíen la información. ok, lo ponemos. nos cierran la biblioteca. con la música a otra parte. vamos a una agencia donde ella dice que ha visto un anuncio de un apartamento de dos habitaciones por ese precio esa mañana. por el camino intento explicarle que no tenemos contrato por lo tanto no podemos alquilar un apartamento. no parece querer entenderlo, será porque soy I DI OT.
llegamos a la agencia. curiosamente el anuncio ya no está. que raaaaaro. vamos a entrar a preguntar pero está cerrado ya (aquí a las 6 de la tarde cierra todo menos los supermercados). volvemos al hostel. nos pega una retahíla del mil diciendo que busquemos, que hemos estado buscando mal todo el rato (I DI OTS), que ahora que ya nos ha descubierto la verdad de la vida, ya puede irse tranquila y que si queremos nos acompaña a ver pisos para que no nos timen (oh, gran salvadora). se pira y nos quedamos buscando. no hay una ****** por ese precio. hacemos unas cuantas llamadas a los que más se ajustan al presupuesto y como nadie contesta, enviamos mails. después de eso solo queda emborracharnos. Goon en taza, por favor.

paralelamente, yo había seguido buscando para mí. la sola idea de tener que pasar más de otra noche más sin cama me aterrorizaba: estaba desesperada, y todo el mundo me decía que cuando estuviera desesperada es cuando aparecería el piso. tate. entré en el grupo de FB de Españoles en Melbourne para volver a preguntar si alguien sabía de algún piso, y tuve la INMENSA suerte de que me escribiera una chica del grupo para decirme que un amigo suyo alquilaba una. me dio el número. llamé: podía ir el sábado a verlo. Dedos cruzados de todas las formas posibles.

El sábado por la mañana tenía otro piso para ver. estaba muy lejos de la ciudad, 40minutos en bici, pero eran apartamento normal, no parecía que hubiera pasado un tifón por ahí ni nada por el estilo. para compartir con un chico aussie de unos 30-35 (me rindo en lo de averiguar edades) muy majo. estuvimos hablando como hora y media. la habitación estaba bien y aunque no me gustara que cerca de la casa no hubiera servicios, quería con toda mi alma quedarme a vivir allí. parecía un hogar. pero entonces le pregunté si tenía que ver alguien más el piso y me dice: si, alguien más. - Ah, y cuando tomarás una decisión? -Mañana. está muy difícil, porque ha venido gente muy maja a verlo. quieres que te avise igualmente aunque no te elija?.
Sentí como una puñalada: pero como?? existe la posibilidad de que no me elijas?? Me fui con el corazón roto pero con la esperanza en la entrevista de la tarde.

y entonces mi suerte cambió. fui a casa de el amigo de la chica del grupo. pensaba que el barrio no me iba a gustar, porque era el mismo en el que estaba la casa esa semienruinas de la semana anterior, pero para nada! la zona era diferente, el piso estaba al lado de una calle llena de tiendas, bares, supermercados...y al lado de la estación. llego al piso. les conozco. conozco el piso. hablamos, hablamos y hablamos. me quedo a comer (a las 6 de la tarde, estos son de los míos). me acompañan en coche a por mis maletas y luego vamos a tomar algo a la playa con sus amigos: he encontrado un hogar. :)

No puedo estar más contenta. he tenido muchísima suerte. Una habitación individual de tamaño medio por menos de 200 a la semana, con una ventana enorme, muchísima luz, armario empotrado...en un piso con una pareja de colombianos y otra chica japonesa. todos super majos. y hablamos en inglés :). Y no sólo eso. buscaba un piso, una bici y un trabajo. Pues el piso ya lo tengo, la bici me la prestan ellos hasta que tenga un sueldo y pueda comprársela de segunda mano (está NUEVA!!!) y encima me ayudan con lo del curriculum y a buscar trabajo. En serio, me ha tocado la lotería.

ya tengo la habitación llena de chismecitos :)

Todas las estancias tienen ventanales desde los que me paso
horas intentando ver a los possums.





No hay comentarios:

Publicar un comentario